Si llevas tiempo en esto del desarrollo, conoces de sobra la maldición del blog personal: configuras el dominio con toda la ilusión, eliges el stack tecnológico perfecto, publicas un primer artículo… y no vuelves a escribir en tres años.
La realidad es que este blog lleva naciendo y muriendo cíclicamente durante los últimos 20 años. Sin embargo, aquí estamos de nuevo, reiniciando el sistema. Y esta vez, el contexto de fondo es lo suficientemente grande como para justificar el esfuerzo.
Vuelta a la academia: El Doctorado en IA
Después de mucho tiempo enfocado en la día a día, y la época que pasé en mi empresa, he tomado una decisión importante: he vuelto a la investigación. Me he matriculado y he comenzado oficialmente un Doctorado en Inteligencia Artificial.
Igual que voy a gimnasio (no tanto como debería) pues hay que ejercitar también el coco. Este blog resucita precisamente con la intención de ser mi «cuaderno de laboratorio». Un espacio público donde documentar los papers que leo, los experimentos que hago y, sobre todo, los sistemas que rompo.
El taller de pruebas: GalopApp y Onzia
La teoría académica es fascinante, pero la ingeniería real se demuestra ensuciándose las manos con el código. Actualmente canalizo todo este aprendizaje a través de dos side projects que utilizo como mi banco de pruebas personal:
- GalopApp: Arranca con el TFM de un master que hice hace un par de años. Una herramienta de analítica de datos premium para el mundo de las carreras de caballos. A día de hoy ya es un producto medianamente funcional y operativo. Eso sí, el hecho de que funcione no impide que le desmonte la arquitectura en producción constantemente para inyectarle un nuevo flujo de agentes o probar una tecnología más moderna.
- Onzia: Mi criatura más reciente. Una plataforma de toma de decisiones basada en datos para mánagers de juegos de fútbol Fantasy. Estamos trabajando de lleno en ella, iterando y peleando con la ingesta masiva de estadísticas.
¿La promesa de siempre?
No voy a hacer la clásica promesa vacía de «publicaré un tutorial cada semana». Después de 20 años de intentos, ya nos conocemos. Pero sí espero que, con la inercia del doctorado y el desarrollo activo de los side projects, esta vez logremos mantener la constancia que el ecosistema merece.
Bienvenidos (otra vez) al taller. Seguimos picando código.